Cómo Librarte de la Vergüenza y Ser Tú Misma en Entornos Sociales

 

¿Qué es la Vergüenza?
La vergüenza es el sentimiento negativo de que los demás nos van a juzgar por ser quién somos en algún aspecto de nuestra vida. Se puede sentir vergüenza por algún aspecto físico, por una limitación en alguna capacidad o por un rasgo diferencial percibido como algo negativo por parte de la persona que tiene vergüenza. No tiene tanto que ver con lo que los demás perciben sino cómo interpreta la realidad la persona que siente vergüenza, es algo subjetivo.

¿De dónde proviene la vergüenza?
Proviene del miedo a la desvalorización o menosprecio por parte de los demás y, en consecuencia, del miedo al abandono. Esto suele tener un origen en la infancia (inicialmente es familiar) cuando aparece la construcción de la realidad a partir de la premisa de que los demás nos van a abandonar si no estamos a la altura de las expectativas o si nos comportamos de una manera incorrecta. Este miedo evoluciona en la vergüenza, que es una emoción negativa social, es decir, que sólo aparece en entornos sociales.

¿Cómo se relaciona la vergüenza y el proceso de Autoaceptación del lesbianismo y bisexualidad?
Es frecuente tener vergüenza cuando se está en el proceso de autoaceptación de la propia orientación sexual ya que vivimos en una sociedad heteronormativa, donde la norma social (al menos hasta hace poco) es que “lo que toca es ser heterosexual”, “es lo normal”, esto causa un sentimiento de estar fuera de la norma social al ser lesbiana o bisexual y por tanto sentimientos de vergüenza relacionados a ello. Aparece un miedo al rechazo subyacente que va disminuyendo a medida que avanzas en el proceso de autoaceptación y afirmación de tu orientación sexual como un aspecto más de tu vida.

¿Qué pasa cuando sentimos vergüenza por ser lesbiana en nosotras mismas?
Este sentimiento de vergüenza, que irá disminuyendo a medida que te trabajes a ti misma en relación a tu orientación sexual, a veces puede causar graves problemas. En términos psicológicos hablamos de esta vergüenza dentro del concepto de Homofobia Interiorizada, de la homofobia social que hemos interiorizado y que tenemos que ir disminuyendo.
Esta vergüenza habla en nuestra mente a causa del condicionamiento social (familiar, cultural, educativo, etc.) que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Esto crea dentro de nosotras una jueza y una víctima interior que nos molestan constantemente y donde anidan estas emociones sociales negativas que causan auto-machaque y reproches.
El precio de sentir vergüenza es alto ya que una parte de nosotras puede sentir que se traiciona a sí misma escondiendo quién realmente es, ocultando y controlando la información que damos a los demás por miedo a ser “descubiertas” y juzgadas. En realidad, aunque el entorno sea muy comprensivo y una salida del armario no les sorprenda, tenemos ese juicio interior (una jueza mental, en psicoanálisis el superego, coloquialmente “la vocecita cabrona”) que nos alerta que es peligroso ser así. Nos sentimos en peligro y nos da vergüenza mostrarnos tal y como somos por las represalias, esto puede dar lugar a ansiedad y nerviosismo por no estar en un “lugar seguro” y a medida que avanzamos en el proceso sentimos menos vergüenza y los lugares seguros, que normalmente son subjetivos, se van ampliando. (Con la excepción de si viajamos a ciertos países, donde los lugares inseguros tienen más que ver con el contexto social que con nosotras, no vamos a ser ingenuas tampoco y pensar que el resto del mundo está en un momento social de lucha contra la homofobia como en Europa).

¿Qué pasa cuando sentimos vergüenza por ser lesbiana en pareja?
Cuando sentimos vergüenza en pareja podemos abrir la caja de pandora de las inseguridades de nuestra novia o mujer. ¿Por qué? Porque tenemos tendencia a tomarnos las cosas de forma personal. Si tu novia tiene vergüenza, tiendes a pensar que tiene que ver contigo y te sientes menospreciada (piensas “se avergüenza de mí”) cuando en realidad se avergüenza de sí misma y tú solo eres su acompañante en ese proceso. Si quieres leer más sobre las parejas en que una siente mucha vergüenza y la otra muy poco, puedes echarle un vistazo a este artículo sobre la Disparidad Homofóbica entre mujeres.

¿Cómo dejar de pasar vergüenza a causa de tu orientación sexual en entornos sociales?
“Vale Paula, ya me has explicado qué es y de dónde viene, pero ahora dime cómo me sacó la vergüenza de encima.” A estas alturas, si sueles leerme o me conoces, sabrás que no doy soluciones mágicas porque soy psicóloga, y eso significa que soy más judoka emocional que maga. Lo que sí puedo decirte son algunos trucos para que rebajes tu vergüenza y poco a poco, si te entrenas, dejarás de tener ese sentimiento social negativo.

1. Detecta quién habla: estás condicionada por tu entorno desde que naciste, esto implica que has absorbido ideas de miles de personas y contextos y no todos ellos tienen que ver con quién realmente eres, con tu esencia. Tú eres mucho más y puedes desechar las ideas que retumban en tu mente y que van en contra de ti.
2. Háblate mejor a ti misma. Pasamos mucho tiempo recriminándonos lo que hacemos mal y juzgándonos pero poco tiempo reforzándonos y dándonos la palmadita en la espalda. Cada vez que hagas algo bien, tómate tu tiempo para felicitarte mentalmente – ¡qué bien! ¡qué crack! ¡olé tú! ¡qué ama! (Cada una sabe qué frase es su predilecta)
3. Pregúntate: ¿vergüenza por qué? Racionalizar una emoción normalmente hace que pierda intensidad y darle una explicación hace que sea más fácil de erradicar.
4. ¿Qué es lo peor que podría pasar? Ponte en el peor escenario posible. Esta estrategia sirve, como la anterior táctica, para sacarnos de encima la ansiedad anticipatoria (ese nerviosismo ante lo que podría pasar) y concretar nuestros miedos. Al hacerlo, nos damos cuenta que incluso lo peor no parece tan malo y que, en todo caso, si es concreto nos podemos enfrentar a ello.
5. No hagas suposiciones. Todas somos telépatas, ¿verdad? Pues no. Tenemos tendencia a interpretar el pensamiento, los actos, las miradas…de los demás y en esas suposiciones que hacemos es cuando erramos y damos lugar a conflictos interpersonales. Es fundamental, si se siente vergüenza, que no hagas suposiciones sobre el entorno, que preguntes y que te des cuenta de que quién te está juzgando no son ellos, sino tu voz interior. Detéctala pero no le hagas caso, es molesta y siempre te hablará desde el miedo, pero tu eres mucho más que esa voz.

Si quieres un entrenamiento más intenso para dejar la vergüenza atrás, te recomiendo que reservemos una sesión personal para trabajarlo. Mi despacho está en el centro de Barcelona, llama al teléfono 93 215 58 83 y reservamos día y hora. Y sino estás cerca, también podemos hacer una sesión online.

Espero que este artículo te haya ayudado, si quieres leer más sobre homofobia interiorizada échale un vistazo a esta sección del blog.

Paula Alcaide
info@palcaide.com

Soy Paula Alcaide, psicóloga especializada en atender a mujeres lesbianas y bisexuales que buscan convertir en una fortaleza su orientación sexual y disfrutar libremente de sus relaciones con otras mujeres sin miedos, ansiedad, vergüenza o culpa.

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