Algunos testimonios reales

Aída | Productora Multimedia

Desde Noviembre a Febrero, mientras vivía en Hamburgo, hice unas sesiones online con Paula. Sospechaba que podía ser feliz, pero no lo estaba haciendo. Estas sesiones me han ayudado a confirmar una teoría: Se puede ser feliz, pero hay que visualizarlo. Si no te lo puedes imaginar no lo puedes hacer.

Recomiendo a Paula a todo el mundo, especialmente a mujeres con falta de asertividad o arrinconadas por un sistema que no está hecho para ellas ni para que sean lo que quieran ser. Que quieran redecorar la realidad.   

Se reconoce una idea genial cuando al encontrarla piensas: Claro, ¿cómo no lo había pensado antes? Eso ocurre continuamente con Paula. Somos seres completos. La rutina, la presión social, la negación de lo plural por parte de la cultura dominante hace que se nos olvide, pero lo somos. Yo también. Y tú. Y encontrar cómplices es fundamental para hacer el camino. Paula es una buena cómplice.

Paula, me has llevado por donde has querido y lo has hecho ¡estupendamente! ¡No sé cómo lo has hecho! ¡Fascinada estoy! Tienes muchísimo talento y muy buen corazón. Objetivos cumplidos no, ¡lo siguiente!

Marta | Periodista
Adriana | Marketing

Desde Londres, donde resido, he estado trabajando con Paula desde enero de este año. Estoy pasando por una crisis vital, acusada por una ruptura de pareja. Las sesiones con Paula me han hecho volver a ser yo. Si tuviera que valorar la terapia del 0 al 10, le daría un 15. Es una muy buena profesional.

¿Qué decir de Paula? Me había perdido y su terapia ha sido determinante para (re)encontrarme. La exploradora siempre he sido yo, pero Paula ha sido mi brújula en todo momento.   Algunas relaciones sentimentales nos dejan aturdidas, sin rumbo, cansadas y con la autoestima destrozada. Llega un momento en el que te preguntas: ¿Pero qué ha sido de mí? ¿Cómo he llegado yo hasta aquí? Quieres respuestas, pero no las encuentras, o simplemente entras en negación asegurándote a ti misma y a los demás que estás bien, que se pasará.   

Pero no se pasa, claro que no, porque sigues tirando hacia delante y en ningún momento te has dado un respiro para mirar en tu interior y ver qué es lo que falla. Entonces comprendes que te has dejado tu personalidad en algún punto del camino, te sientes incómoda, rota, y todo empieza a parecer una inmensa montaña que no sabes por dónde empezar a escalar.    

Yo empecé por darme cuenta de que estaba perdida, de que necesitaba ayuda, una brújula y por aceptar que quizá esta vez no iba a poder con todo sola; creo que ese es el primer paso. Después me puse en contacto con Paula porque me habían hablado maravillas de ella, y me tranquilizaba pensar que, a diferencia de otros terapeutas, ella nunca se iba a asustar con los entresijos de un buen bollodrama.   Como así fue.    

Desde el primer día me sentí muy cómoda hablando con ella, muy de tú a tú, así que apenas me costó esfuerzo salir del rinconcito en el que yo misma me había escondido para contarle todos mis miedos, dolor, presente, pasado, e incierto futuro. Paula tiene la habilidad de calarte muy rápido. A la tercera sesión fue como si hubiera estado hablando con alguien que me conociera desde hace años. Ella no da instrucciones, solo te dice “ojo, que a lo mejor por ahí no vas bien” o “me preocupa esto, ¿Qué opinas tú?”. Hace las preguntas precisas, en el momento justo (que, por cierto, suele ser cuando estás a punto de volver a engañarte a ti misma).   Esta terapia me ha servido de espejo y de reflexión. De espejo para comprender hasta qué punto me sentía dañada e incómoda conmigo misma en un momento muy puntual de mi vida, y de reflexión porque los comportamientos que Paula te muestra en el espejo hacen que abras los ojos y tengas la capacidad de cambiarlos. Al final depende de ti, pero un empujón de para empezar a trepar la montaña nunca está de más.   

Mi evolución ha sido tan rápida gracias a las sesiones con esta magnífica psicóloga que un día que me preguntó “¿Pero qué te ha pasado? ¿Dónde te habías metido?”, solo se me ocurrió contestar: “¿Qué me ha pasado? Paula Alcaide es lo que me ha pasado”.   Si estás perdida, dolida o simplemente tienes un momento bajo, no lo dudes. Esta terapia merece la pena.

Paula has conseguido que en pocas sesiones mi ansiedad bajara y me planificara para salir del armario con mi familia y en el trabajo. Ha sido muy fácil trabajar contigo porque haces sesiones enfocadas en resultados sin perder el tiempo. ¡Muchas gracias por tu ayuda!

Susana | Profesora

 

Ayudo a mujeres lesbianas y bisexuales a sentirse más libres y felices con su orientación afectivo-sexual.