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Estereotipos: “Yo no puedo ser lesbiana, no soy así”

 

En la película de 1999 ‘But i’m a cheerleader’, la protagonista no entiende que sus padres crean que es lesbiana. ¡Pero si es animadora! ¡Le gusta el rosa! ¡Y tiene novio! No cumple ninguno de los tópicos que dicen cómo son las lesbianas, lo que les tiene que gustar, y cómo tienen que actuar. “Yo no puedo ser lesbiana, no soy así”

Ese sentimiento de negación no es poco frecuente. Muchos de los problemas de autoaceptación vienen tanto por la imagen que tenemos  de nosotras mismas como de lo que queremos ser, y no sólo en el ámbito de la orientación sexual, sino de todos los aspectos de nuestra vida. En la sociedad de la información en la que vivimos, los medios de comunicación y las redes sociales nos bombardean continuamente con imágenes, y nuestro cerebro las convierte en aspiraciones.

¿Cómo voy a ser lesbiana si soy extra femenina? ¡Llevo el pelo largo! ¡Y no me gusta Malú! No me siento un hombre, ni quiero convertirme en uno. Me siento a gusto llevando falda, no hago deporte (excepto running), y todas mis amigas son heterosexuales. Mi relación con mi padre es normal, incluso buena, y tengo hermanos, pero también hermanas. Las camisas de cuadros no me parece que me queden bien, no llevo tatuajes ni piercings, y disfruto de las comedias románticas en las que el chico besa a la chica al final. ¡Y hasta me dan alergia los gatos!

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Pero me gustan las mujeres.

Más allá de la imagen que tengamos interiorizada de cómo son las lesbianas, las bisexuales, o las pansexuales, tenemos que tener presente una cosa, y es que serlo no es un pack completo, sino simplemente un sentimiento y una atracción. Una mujer no es lesbiana por llevar el pelo corto, sino porque le atraigan otras mujeres. Es tan sencillo, y a la vez tan complicado, como eso.

Los estereotipos perduran en el tiempo porque una son aceptados y compartidos a nivel social por la mayoría de los integrantes de un grupo. Son los otros, los que no pertenecen al grupo, los que dan por hecho ciertos comportamientos y aspectos que nos deben pertenecer. “Llevas una camisa de lesbiana”. “Con ese corte de pelo pareces lesbiana”. Por eso, para reconocernos entre la multitud, durante mucho tiempo hemos perpetuado esos estereotipos. Afortunadamente, la sociedad ha avanzado hacia la diversidad, y a base de visibilidad en todos los ámbitos públicos, nos hemos dado cuenta de que cada una somos diferentes y únicas.

Es bastante frecuente tener problemas de autoaceptación con una misma. Yo puedo darte herramientas para librarte de esa sensación, y conseguir que seas plenamente feliz. Escríbeme sin compromiso a info@palcaide.com

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Paula Alcaide
info@palcaide.com

Soy Paula Alcaide, psicóloga especializada en atender a mujeres lesbianas y bisexuales que buscan convertir en una fortaleza su orientación sexual y disfrutar libremente de sus relaciones con otras mujeres sin miedos, ansiedad, vergüenza o culpa.

2 Comentarios
  • Nuria Marco
    Publicado a las 11:12h, 24 enero Responder

    Interesante reflexión, como todo lo que publicas. Llenas un hueco necesario, Paula
    Saludos

     
  • montserrat
    Publicado a las 18:38h, 25 enero Responder

    Me alegra haberte conocido Paula.
    Nuestro cerebro funciona con patrones mentales, así vemos lo que queremos ver. Hacemos patrones también sobre el aspecto y la identidad de las personas, nuestra mente se centra en una interpretación y le es difícil imaginar o ver a las personas desde otra perspectiva.
    Un saludo

     

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