Aceptación de la homosexualidad: ¿Cómo sé si soy lesbiana?

No hay dos personas iguales, y por supuesto, no hay dos experiencias vitales iguales. Por eso, cuando alguien habla de cómo se dio cuenta de que era lesbiana, bisexual o pansexual, todas podemos sentirnos identificadas en la base, pero no tenemos porqué seguir el mismo camino, con las mismas señales, y dando los mismos pasos. Hay mujeres de todas las edades que, tras un proceso de reflexión consigo mismas, llegan a la conclusión de que se sienten atraídas y/o tienen sentimientos por otras mujeres, pero lo que motiva esa reflexión varía según la persona. Puede verse motivado por alguna experiencia personal, por conocer a alguien determinado, o, simplemente, por haber sido capaces de unir las piezas del puzzle. En todo caso, no es algo que aparezca de repente, sino que lo que cambia es que estas mujeres son conscientes de lo que sienten. Sé que sabes de lo que estoy hablando, porque tú puedes haber sentido lo mismo.

Muchas veces se intenta dar una respuesta fácil y directa a algo que, al ser relativo al ser humano, no lo es. “Te gustan las mujeres, ergo eres lesbiana”. Pero, ¿cómo sabes si esto es cierto? ¿Cómo se puede allanar tanto el camino de la autopercepción, etiquetar de manera tan sencilla algo que nos lleva tanto tiempo de reflexión? Definirte a ti misma como lesbiana, pansexual o bisexual es algo más que hacer cosas que hacen las lesbianas, más que un cosquilleo cuando ves a dos mujeres darse un beso por la calle, más que leer ‘Carol’, y por supuesto, mucho más que subvertir los roles de género apuntándote a un equipo de fútbol, o haciendo – aquellas mal-llamadas- “cosas de chicos”. Esto no son más que tópicos asociados a las mujeres no heterosexuales pero que en ningún caso indican que seas lesbiana. Lo único que puede significar que no seas heterosexual es, efectivamente, que no lo seas.

Por eso, porque si has llegado hasta aquí probablemente tengas dudas sobre tu orientación sexual por el motivo que sea, que puede ser desde presión social para definirte por algo que puedes o no puedes ser, hasta las dudas típicas del despertar sexual, te propongo que te sinceres contigo misma. Solamente contigo. Nadie más tiene que saberlo (de momento), porque la que importa aquí en primer lugar eres tú. Así que te propongo que contestes de la manera más sincera posible a las siguientes preguntas:

¿Alguna vez me he sentido sexualmente atraída por personas de mi mismo sexo?

¿Siento fuertes lazos emocionales con personas de mi mismo sexo?

¿Me siento físicamente atraída por personas de mi mismo sexo?

¿He considerado tener una relación sexual con alguien de mi mismo sexo?

¿He tenido experiencias sexuales con personas de mi mismo sexo en el pasado?

La American Psychological Association define la orientación sexual como una atracción “duradera emocional, romántica, sexual o afectiva” hacia otra persona. ¿Lo que siento sobre mi mismo sexo coincide con esa definición?

Sean como sean tus respuestas, ten claro que tu orientación sexual es solamente una parte de tu identidad, y por supuesto no es lo único que te define. Si quieres hablar conmigo sobre esto, o sobre cualquier otro asunto que te preocupe, puedes escribirme a info@palcaide.com, y encontraremos la manera de que seas feliz libre, sin estigmas.

Paula Alcaide
info@palcaide.com

Soy Paula Alcaide, psicóloga especializada en atender a mujeres lesbianas y bisexuales que buscan convertir en una fortaleza su orientación sexual y disfrutar libremente de sus relaciones con otras mujeres sin miedos, ansiedad, vergüenza o culpa.

No hay comentarios

Publica un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.