Llevo mucho tiempo con mi pareja. ¿Me estoy desenamorando?

 

Durante mis años como profesional he ido observando cómo una de las cosas que más preocupan a mis pacientes, pero también a las personas de mi alrededor, es que las cosas “ya no son lo mismo” en su pareja. Esto puede referirse a la vida en común, a la vida sexual, a los sentimientos hacia la relación y, sobre todo, hacia la otra persona. “Ya no es lo mismo” es, en casi todos los casos, un eufemismo para “yo no siento lo mismo, porque hay cosas que han cambiado, y el cambio no me gusta”.

Es normal que en las relaciones largas, o simplemente en las que el primer periodo de enamoramiento ha pasado, las situaciones que vivíamos con la otra persona, y los sentimientos fuertes que sentíamos al principio, se tornen en algo más relajado. Eso no es en absoluto negativo: es un proceso natural por el que el primer “flechazo” se sustituye por algo más duradero, una combinación de amor y confianza que es lo que impulsa a la pareja a través del tiempo.

Pero puede suceder que, realmente, no se sienta lo mismo. Que el amor haya desaparecido, y se haya sustituido por la rutina, la inercia, y un apego hacia la otra persona que pensamos que no somos capaces de romper. Si ocupamos más tiempo pensando en lo que no nos gusta de nuestra pareja que en las cosas que realmente nos hacen felices de ella, podemos sospechar que, lo que ocurre en realidad, es que nos estamos desenamorando.

¿Cuales son los síntomas del desenamoramiento?
  • Pérdida del espacio común: cada vez se hacen más cosas con otras personas, o simplemente cosas que no la incluyen.
  • La comunicación se hace más farragosa y difícil. Comienzan los malentendidos, las sobrerreacciones, los enfados por cosas mínimas. Con el tiempo, la comunicación se pierde.
  • El deseo sexual disminuye. Ya no nos apetece tener sexo con nuestra pareja, y las relaciones se espacian más en el tiempo.
  • Intercambio de pensamientos agradables por otros desagradables. El recuerdo de aquel viaje se desvanece, mientras que que no haya fregado el desayuno permanece en tu cabeza todo el día. Te parece que todo lo hace mal.
  • Los pequeños detalles desaparecen, dejando paso a la indiferencia.

En este momento tienes que pensar solamente en una cosa: ¿quieres continuar con tu pareja? Si al respuesta es sí, las dos debéis trabajar para recuperar eso que os hizo enamoraros en su día. Pero no estáis solas en este proceso. Yo puedo ayudaros en él en terapia de pareja, dándoos las herramientas y las indicaciones que pueden lograr solucionar este bache.

Paula Alcaide
info@palcaide.com

Soy Paula Alcaide, psicóloga especializada en atender a mujeres lesbianas y bisexuales que buscan convertir en una fortaleza su orientación sexual y disfrutar libremente de sus relaciones con otras mujeres sin miedos, ansiedad, vergüenza o culpa.

2 Comentarios
  • Erika inca
    Publicado a las 16:22h, 27 febrero Responder

    Como contactarte

     
    • Paula Alcaide
      Publicado a las 11:26h, 01 marzo Responder

      Hola Erika: puedes enviarme un email a info@palcaide.com. ¡Gracias!

       

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